Archivo para marzo, 2012

Algo a partir de “Ya sabes mi paradero” de Anamari Gomís

Posted in Crítica, Cuento, Reseña on marzo 28, 2012 by alanasm

Querida amiga:

 

Fue una absoluta sorpresa volver a saber de ti y, para gusto mío, a través de tu primera novela. Me encantó. No me vayas a mal interpretar cuando digo que “para gusto mío” haya sido porque lo hice por medio de un objeto y no en persona. Imagino que estarás con muchas preocupaciones en estos días. Bueno, creo, más bien, que así estamos todos. Entre las compras navideñas, así como el miedo a una nueva devaluación de la moneda. Sinceramente yo no sé qué es lo que está pasando porque tengo el mal hábito, lo reconozco, de no leer ni ver noticias. Nunca me ha interesado. El propósito de esta carta no es hablar de malos presagios, sino de cosas buenas y me estoy desviando del tema.

Me atrevo a decir que en vez de estar analizando aquellas obras para mi tesis, pasé los últimos días leyendo tu libro. Agradezco de todo corazón esa muestra de afecto al haberla enviado y con una dedicación tan particular, amorosa y, sobretodo, sincera. Creo que, al final, lo que importa, y aunque suene ya como lugar común desgraciadamente, es ese empujoncito para lograr lo que uno se propone.

No me gustaría que me juzgues por lo siguiente que tengo que confesarte. Al parecer poco a poco he desarrollado una afición hacia la Guerra Civil Española y, por lo tanto, al franquismo. Desde cómo se fraguó, pasando por las distintas manifestaciones literarias que, si me permites la digresión, son significativas para la historia de España, hasta el momento de la muerte de Franco. Tampoco quisiera sonar panfletario, sin embargo me da coraje saber que se perdió a un gran poeta que luchaba por grupos de minorías, si los podemos llamar de esta forma en esa época. Homosexuales, gitanos, negros, por mencionar algunos y que físicamente no me agrada, pero tiene un no sé qué que queda balbuciendo como dirá nuestro querido amigo San Juan de la Cruz. ¿Es que acaso nunca nos podrán aceptar sin que nos etiqueten? Agradezco la ayuda que me has brindado.

O qué me dices de los gritos de guerra poéticos de Miguel Hernández en donde la poesía influía en los jóvenes que luchaban por ver una España libre. ¿Sabes qué es lo que me sorprende? Durante el movimiento armado lo que más se producía era la poesía y, por otro lado, cuando Franco establece su “gobierno” pasa cierto tiempo para que Cela, Laforet, Delibes, entre otros, cuenten su visión a través de las novelas y vaya que no son sencillas ni dinámicas. Pareciera que ya no habría representaciones en la poesía, ya que los autores tardaron en madurar y asimilar el momento. Es muy distinta la forma en cómo los escritores españoles, los americanos, como Hemingway, y los mexicanos abordan el franquismo en su producción. Nuevamente pido una disculpa, no puedo apartar mi formación literaria.

Qué manera tan peculiar de narrar la situación de los exiliados en México. Bueno, me estoy adelantando un poco en la historia. El trayecto de España a Francia y luego hacia México nos dan los distintos panoramas de las culturas y personas que lograron escapar y, no muy agradable de decirlo, abandonando su patria. Espero, de corazón, que no me toque nunca una situación así. Aunque no esté muy a gusto con distintas acciones cuyas verdades no se conocen, no logro imaginar cómo sería el que yo viviera como exiliado o refugiado en un país cuya cultura desconozca y no se vuelva parte de mí.

Corrígeme si me equivoco, pero noto que en Julián existe mucha intertextualidad hacía el homónimo de Stendhal. Jugando con la metátesis de dos fonemas, uno líquido y vibrante, adecuas al que, supongo, se consideraría un apellido español. Además que cuando llegan a Francia, Julián consigue Le rouge et le noir. Sería fantástico encontrar un libro con tu nombre en el personaje principal. No recuerdo haber leído uno con el mío

En un principio tuve conflicto con quién estaba narrando la historia, pero con los coloquialismos españoles, poco a poco me fui familiarizando y hasta puedo decir que lo he solucionao. Pobresico, dirías, mas con las distintas atmósferas, el juego con el diario que se volvió luego la voz de Lorenzo o así como las platicas de tu narrador a Franco, que a mi parecer, es un capítulo donde el sarcasmo y la ironía no son necesarias y, sin embargo, son evidencia y producen una fantástica crítica. Me gustó la idea que Hitler fue derrotado porque ambicionaba todo el mundo y Franco sólo España. Como dices: “Total, España eres tú”. He ahí el porqué de su victoria: un objetivo en particular.

Me intriga el personaje de Lázaro, o ¿es que es toda tu novela y no sólo este personaje? Sé que tu ascendencia es de origen español y por lo tanto, tienes muchos sociolectos de ese país. Me aventuro a decirte que es una novela autobiográfica, empezando porque Lorenzo nace el mismo día que tú.

Ya imagino tu reacción a esta carta. Seguro has de pensar “este wey por qué no me marca en vez de mandarme esto, en pleno siglo xxi y en la misma ciudad”. Bueno, yo contestaría porque casi no te encuentro en casa, ya sea por tu tesis o porque andas de viaje. Me gustaría saber cuándo te dejarás ver, porque siempre que acordamos vernos o porque se te olvidaron las llaves dentro del coche mientras te lo lavaban, o por situaciones en la universidad se tiene que cancelar. Un café o una comida, yo la preparo ya que dicen que cocino rico, ¿cómo ves?

No es necesario que te dé nuevamente mi dirección, porque fue a la que mandaste tu libro, y como podrás notar, sigue siendo la misma. Del teléfono, aún estoy en duda si lo cambio o no, ya no me gustó porqué está roto. Pero tienes el de mi casa. Casi no estoy, pero me llegan los recados.

Me despido y espero gustoso tu llamada para platicar mejor sobre cosas que, inclusive, pueden ser banales. Espero, como tú dices, “que te vaya bomba” y que produzcas más cosas como éstas, que es lo que nos compete.

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Investigaciones infernales: “El club Dumas” de Arturo Pérez-Reverte

Posted in Reseña on marzo 27, 2012 by alanasm

N.NC SC.O TEN.BR. LUX

NUNC SCIO TENEBRIS LUX

DE VMBRARVM REGINI NOVEM PORTIS

Aristidem Torchiam, 1666

¿Será posible que exista un libro que el propio Lucifer haya escrito? ¿Cómo es que por medio de 9 litografías alegóricas y un texto de 160 hojas escrito en latín codificado sea la forma para conjurar al demonio? ¿Será posible que por un manuscrito de un capítulo de Los tres mosqueteros se pueda determinar que Alexander Dumas sólo se colgaba de la fama de otro escritor? ¿Qué relación tiene Alexander Dumas con Lucifer? Estas y otras interrogantes se desarrollan en la novela El club Dumas (Alfaguara, 1993) de Arturo Pérez-Reverte.

Lucas Corso es el protagonista de esta historia. Un amigo suyo, cuyo nombre es Flavio La Ponte, lo contrata para analizar un documento que le fue otorgado: el capítulo 42 de Los tres mosqueteros de Alexander Dumas “El vino de Anjou”. En sus investigaciones le es encargado otro trabajo. Deberá localizar y autentificar los tres únicos ejemplares de Las Nueve Puertas un libro escrito en el siglo XVII en Italia y que se dice tiene las claves para invocar al diablo mismo. En sus análisis, Lucas Corso deberá de viajar de Madrid a Sintra en Portugal y, posteriormente, a París en Francia. De esta forma sabrá de lo que es capaz sin importar infringir ciertas reglas para conseguir los textos.

El estilo de la novela es inquietantemente complejo y no me refiero con este término a que sea difícil. Más bien, es un texto con una narración fluida, con investigación minuciosa y apasionante. Escrito a manera de thriller, el lector se adentra a un mundo donde son necesarios los asesinatos como parte primordial de la historia. Con el uso constante de cuadros comparativos, análisis, esquemas y la aparición de las 9 litografías, pero con diferencias sutiles, Arturo Pérez-Reverte obliga a que el lector entre en el juego en el cual Lucas Corso está inmerso. Por otra parte, se observa la intromisión en tres ocasiones de otro tipo de narrador. Al utilizar dos narradores distintos, el autor presenta la visión de un personaje, en este caso Lucas Corso, a través de otro narrador personaje.

El club Dumas es una novela de ficción pura. Al autor no le interesa retomar su pensar o sentir con respecto a la Guerra Civil Española que se ha ido gestando con los años en España. Sin embargo, es una novela de aprendizaje. Con esta novela, el lector podrá conocer aspectos de la vida de Alexander Dumas y la creación de sus ya cuatro famosos personajes: Athos, Porthos, Aramis y d’Artagnan, así como los villanos Milady de Winter, Rochefort y el Cardenal Richelieu.

Siguiendo las mismas características usadas por Dumas tales como la flor de lis marcada en la piel de Milady o la cicatriz en forma de media luna de Rochefort, así como el uso de fechas y locaciones primordiales, Arturo Pérez-Reverte se vale de la comparación y adecuación de los personajes dumaisanos para los personajes dentro de su novela.

Llevada al cine por Roman Polanski con el título La novena puerta (1999), nos encontramos ante un escritor español en plena madurez literaria. El club Dumas es para aquellas personas que disfrutan el misterio, la investigación y, sobre todo, tengan un especial deleite por las fuerzas extraordinarias y siniestras que rondan en nuestra vida diaria.

La onomatopeya de las aves

Posted in Cuento, Reseña on marzo 21, 2012 by alanasm

 

Hace mucho tiempo, en una España no muy lejana, vivíamos una situación de hambruna, miedo y hastío. No identificábamos a quién recurrir. Los espías de Franco, camuflajeados en las calles, observaban con atención mientras leían nuestros labios buscando algún sospechoso. Hubo separación por parte de mi familia debido a los partidos políticos que se crearon: por un lado, nosotros, los rojos o “comunistas” a favor de la libertad y, por el otro, los nacionalistas a favor del dictador que vino a hacer mucho mal a nuestra querida España. Hoy en día seguimos separados. Es de suma tristeza pensar en no poder hablar con mis hermanos al tener distintas posturas. ¡Demonios, eso pasó hace mucho tiempo! ¡Cómo quisiera poder abrazarlos aunque sea por un instante! Pero no. No es posible que estuvieran a favor de ese ser monstruoso que cerró las fronteras españolas evitando el contacto con las culturas externas. Pensar que algún día Madrid y Barcelona fueron las ciudades con mayor producción cultural reconocidas, y se convirtieron en ciudades marcadas por la destrucción, la pérdida y el miedo. ¿Cómo podíamos escapar de estos horrores? ¿Cuál era la mejor solución para poder pensar en cuestiones menos crueles que la que vivíamos? Una de las soluciones que pasaron por mi cabeza fue el tratar de huir de la ciudad, más era inútil. Pensé en el suicidio como último recurso. Necesitaba escapar, me sentía asfixiado, pero encontré algo mucho mejor.

Caminaba por una de las avenidas principales de Madrid pensando cuál sería la mejor forma de suicidarme: solo en mi habitación, con una soga en el cuello; o una bala perforando mi cráneo y cerebro. Pensaba en estas formas, pero no sentía satisfacción alguna en mis posibilidades. Creía que era algo muy romántico, despectivamente hablando, ya que eran las formas más comunes para hacerlo. Mis cavilaciones me llevaron a un pequeño callejón donde encontré el que sería el motivo para no atentar contra mi vida. Un nuevo amigo en quién podía confiar.

Un señor de edad madura salió a mi encuentro. Creyendo que era uno de los espías, di marcha atrás.

—Espere, no huya de mí, amigo. No busco hacerle algún daño —dijo mientras extendía su mano. Mis ojos segregaban miedo. — Soy Rafael Sánchez, quisiera regalarle algo.

Me presenté ante él y correspondí el saludo de mano. Seguía creyendo que era un espía.

—Es una situación difícil la que sufre Madrid —comentó mientras exhalaba el humo del cigarro.  —Tenga, espero le sea de utilidad. No fue muy aceptado y no quiero tenerlo. — Me dio un cartapacio. —Espero volver a encontrarlo, mi amigo. —Volvió a decir, mientras se alejaba por el callejón.

Estando ya en casa observé con mayor atención el objeto que se me fue entregado. Miré el cartapacio con mucha atención, esperaba no fuera una trampa o algo similar. Mis manos temblaban al instante en que lo abría. Unos folios eran su contenido. Leí la primera página: Industrias y andanzas de Alfanhuí de un tal Rafael Sánchez Ferlosio. Inmediatamente me vino a la cabeza el misterioso señor del callejón. Con mirada ansiosa comencé a leer.

Terminado el relato unas lágrimas salían. ¡Qué maestría y singular forma para narrar la historia de un pequeño niño! ¡Qué ternura acababa de leer! La estructura se me figuró a las novelas picarescas que leía cuando más joven. Sin embargo, no seguían la estructura principal: ser escrito en primera persona y por otra parte, se ilustraba los distintos “maestros” que el pícaro tenía o cuando nuestro niño escucha su nombre en el canto de los pájaros. ¡Qué decir del lenguaje! Todas aquellas imágenes y situaciones fantásticas como las pláticas del pequeño con el gallo de la veleta o la singularidad con que describe la sumisión de la sirvienta en casa del taxidermista. Era la representación de un mundo donde los sueños fungían como el elemento principal de la historia. Los colores, olores y sonidos producían la sensación de estar viviendo la historia en el momento que se leía. No tengo que dejar de lado que el personaje principal es un niño con la ingenuidad que los caracteriza. Creo que es una especie de símbolo en donde el pequeño hace referencia a las nuevas generaciones que vendrán y sufrirán, aún, los estragos de la dictadura y que, además, tendrán la oportunidad de construir una nueva España.

Por primera vez, después de muchos años, había podido leer algo que no tuviera relación alguna con la guerra o el dictador. Fue una fortuna que haya conseguido este asombroso objeto. Indirectamente me produjo la sensación de seguir luchando por los ideales que profesaba, sin importar el mal que padeciera. Al final de cuentas, todos aquellos elementos que tienden a perturbar la paz desaparecen en algún momento.

Es realmente sorprendente cuando en el mayor momento de oscuridad aparece un pequeño atisbo de felicidad que te abofetea en la cara para seguir adelante. No tengo palabras para expresar todo aquello que me produjo leer esta historia. Lo escrito anteriormente es poca cosa. Fue mi salida, por un momento, de los problemas que retumbaban en mi cabeza.

Madrid, 1951

 

Parricidio a Pascual Duarte

Posted in Cuento, Reseña on marzo 20, 2012 by alanasm

 

En la población de ..Mérida (Badajoz)…, a …11… de …Mayo….. de ….1937……

Yo, D.  Joaquín Barrera López……….., mayor de edad, soltero, con domicilio en la calle ..Rioja…., nº ….12…., de la población de ..Mérida (Badajoz)…….. en pleno uso de mis facultades mentales y teniendo firme y deliberada voluntad de otorgar este testamento ológrafo, ordeno mi última voluntad en las siguientes disposiciones:

Primera: Instituyo y nombro por herederos universales de todos mis bienes, derechos y acciones a ………Las monjas del servicio doméstico………………, así como albaceas solidarios, que además de las facultades legales, tendrán las de apoderarse de mis bienes, reclamar, percibir y cobrar toda clase de cantidades, créditos, frutos, rentas y cuanto le correspondiera, imponer y retirar de Bancos, establecimientos de crédito, cajas mercantiles o de particulares; vendan más bienes; administren durante la proindivisión todos lo bienes referentes a la testamentaría, ya judicial, ya extrajudicialmente, y deleguen su cargo en la persona o personas de su mayor agrado y revocar las delegaciones a su voluntad, a fin de ultimar con acierto el encargo de confianza que les confiero.

Segunda: Mi biblioteca personal será donada a la Residencia Estudiantil cuando las monjas del servicio doméstico lo crean conveniente.

Tercera: Solicito a las mojas del servicio domestico promover las buenas formas y costumbres, de acuerdo a mi ejemplo, que estamos obligados a respetar.

Cuarta: Ordeno que el paquete de papeles que hay en el cajón de mi mesa de escribir, atado con bramante y rotulado en lápiz rojo diciendo: Pascual Duarte, sea dado a las llamas sin leerlo, y sin demora alguna, por disolvente y contario a las buenas costumbres. No obstante, y si la Providencia dispone que, sin medir malas artes de nadie, el citado paquete se libre durante dieciocho meses de la pena que le deseo, ordeno al que lo encontrare lo libre de la destrucción, lo tome para su propiedad y disponga de él según su voluntad, si no está en desacuerdo con la mía.

De acuerdo a mis siguientes explicaciones:

  1. Las acciones que ahí se narran contienen una brutalidad tal, que hasta el mismo Pascual Duarte, narrador de la historia, no sabe por qué le tocó esa vida.
  2. Promueve el uso de golpes con vara sin importar la edad del castigado.  No es posible que se permita el maltrato a los infantes menores del año de edad.
  3. Promueve el maltrato hacia los animales. Los ataques de ira son los causantes de esta atrocidad. Matar a una perra simplemente porque ésta se le queda mirando y Pascual observando sus bajas pasiones, o a la yegua, por un simple accidente y negligencia por parte de Lola, es inhumano.
  4. Los problemas se resuelven en pleitos que llegan a terminar en asesinatos. Pascual no tolera los tratos por parte de “el Estirao” hacia su hermana Rosario. Por otra parte, el asesinato se realiza, ya que “el Estirao” embaraza y mata a Lola.
  5. El destino de Pascual Duarte está marcado desde su momento de nacimiento. Su vida es acompañada por situaciones de mal agüero: desde la muerte, o tal vez asesinato, de su hermano menor, hasta su ejecución.
  6. Pascual Duarte no es creyente del catolicismo. En estos tiempos es la única religión que debe de existir en el continente. Al momento de la ejecución de Pascual Duarte se lee una burla hacia las alabanzas: “Hágase la voluntad del Señor” y posteriormente ruega por su vida.
  7. La muerte de los infantes es tomada como si no hubiera ocurrido nada. La madre de Pascual Duarte no muestra síntomas ni noción de tristeza o llanto en su cara. ¡Qué madre no llora la muerte de su hijo!
  8. Existe una relación incestuosa velada entre Pascual Duarte y su hermana la Rosario. Pareciera ser que existe una relación amorosa entre los dos. Hay mucha alusión amorosa, aunque no existan relaciones sexuales.
  9. Pascual Duarte incurre en el matricidio. ¡En qué ciudad o país un hijo reniega y levanta su mano hacia su madre! ¡Cómo renegar de la vida que le fue entregada!

Por el presente revoco y anulo los testamentos que tengo otorgados, cuya fecha y Notario no recuerdo, y todos los que pudieran aparecer con fecha anterior al presente, único que quiero que se cumpla y ejecute en todas sus partes, como mi última y deliberada voluntad.

Así lo otorgo, en el lugar y fecha arriba indicados, escrito íntegramente de mi puño y letra en …3… folios que firmo al final de cada una de las hojas, salvando bajo mi firma las enmiendas que valen.

La fascinación por la Luna: “El viento en la luna” de Antonio Muñoz Molina

Posted in Cuento on marzo 16, 2012 by alanasm

 

El cronómetro inicia su cuenta regresiva: diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno…explosión en Cabo Cañaveral. No es una bomba, ni un ataque. Es sólo el Apolo XI que inicia su viaje. Su destino: la Luna. Las personas que observan dicho despegue aplauden como señal de suerte para los astronautas, Niel Armstrong y compañía. Poco a poco se observa cómo se desprende de aquellas partes sin utilidad en el espacio. Las medidas para el tiempo, así como velocidad y distancia se modifican. La Tierra se vuelve menor, mientras que la Luna mayor. La capsula de alunizaje está ahora en órbita y lentamente se posa sobre Maris Tranquilitatis o el Mar de la Tranquilidad. La fecha es 20 de julio e 1969. Niel Armstrong pisa por primera vez el suelo lunar. ¿Es realidad el acontecimiento o sólo es otro invento para distraer a la población de Estados Unidos? Antonio Muñoz Molina en la novela El viento de la Luna expone distintas versiones al respecto.

El personaje principal es un niño, más bien, un adolescente de 13 años que muestra una fascinación hacia la lectura, la duda sobre las reglas y dogmas cristianos, así como el interés por el viaje del Apolo XI y su despertar sexual. La historia es de igual sencillez. Por una parte se narra el viaje de dicha sonda espacial, por otro el interés del adolescente y la situación en la ciudad ficticia de Mágina (localidad inventada con apariciones en dos novelas más, que remite a la ciudad natal del escritor, Úbeda en Jaén) en donde el franquismo fue una invención y los adelantos tecnológicos no llevan a ninguna parte.

Escrita a manera de El guardián entre el centeno de Sallinger, la prosa de Muñoz Molina presenta una fluidez tal que la narración parece sencilla. Sin embargo existe un juego entre los tres narradores posibles: yo, tú y él. La voz que predomina es la del adolescente, pero se leen los pensamientos de la familia en general.

Antonio Muñoz Molina toma de la mano al lector y lo conduce a través de una historia donde la pegunta central con respecto al viaje del Apolo XI pareciera no encontrar respuesta: ¿En verdad los astronautas han llegado a la luna o es sólo una completa farsa? Con suposiciones y cálculos matemáticos, el chico intenta explicar o explicarse este fenómeno.

Es importante recordar que durante el franquismo las fronteras se cerraron y aquella producción o innovación que viniera de fuera era evitada y vista como subversiva. De aquí el pensar del padre, por ejemplo, con la entrada de la tecnología como la televisión o la tubería y las regaderas.

El viento de la Luna es una novela que invita a la reflexión personal sobre el que hacer de una vida. El manejo espacio-temporal, así como el abundante uso de descripciones, produce que el texto mismo sea considerado como cinematográfico. Los diálogos son precisos y contundentes. El despertar sexual muestra una sutileza tal que no cae en la perversidad del protagonista, mas es curiosa la reacción del sacerdote de Mágina.

La novela está escrita para aquellas personas que gustan de las inquietudes que los jóvenes presentan o de la visión extraterrestre y espacial de aquél satélite natural que girar alrededor de la Tierra desde hace varios, pero varios años.

Antonio Muñoz Molina, El viento de la Luna, Barcelona: Seix Barral, 2006, 315 pp.

Invitación en los labios: La poesía homoerótica en Constantino Cavafis

Posted in Ensayo on marzo 14, 2012 by alanasm


En la literatura podemos encontrar todos los temas que imaginemos: vida, muerte, enfermedad, amor, odio, sexo, etc. La lista es infinita y, sin embargo, resulta ser muy exclusiva. Nihil sub sole novum [“No hay nada nuevo bajo el sol” (Eclesiastés 1.9)] dice el antiguo proverbio en La Biblia. En todas las obras literarias los encontraremos, unos más que otros, pero ahí estuvieron, están y estarán. Es labor del escritor adecuarlos a su época, darles nuevo significado, apropiárselos y hacerlos suyos para luego ser parte del ya famoso canon literario. Pareciera que todos los temas son aprobados por los lectores o la academia misma ¿pero en verdad sucede esto?

Existen ciertos temas que se han considerado tabú y no son recibidos satisfactoriamente: feminismo, los chicanos, los LGBT, lo queer, las parafilias, por mencionar algunos. De acuerdo, son temas que en estos momentos están tomando mucha fuerza, sin embargo, ésta no fue posible sino hasta mediados del siglo xx con los movimientos de liberación sexual, los hippies, entre otros. En este trabajo me centraré en el homosexualismo.

A lo largo de las distintas corrientes literarias han existido autores homosexuales cuya obra ha trascendido más allá por su valor literario que si por la preferencia sexual de los escritores. Si bien resulta ser un dato “curioso” al momento de estudiarlos, no quiere decir que toda su producción esté centrada en la homosexualidad. Autores como Federico García Lorca, Luis Cernuda, Constantino Cavafis, André Gide, Jack Kerouac, Paul Verlaine, Arthur Rimbaud, Oscar Wilde, Salvador Novo, Marcel Proust, Manuel Puig, son un claro ejemplo.

De la lista anterior destacaría a un escritor que en vida casi no tuvo tanto éxito, pero después de muerto autores como Luis Cernuda o E.M. Forster difundieron su obra. Me refiero a Constantino Cavafis.

La poca obra que logró publicar en vida oscila entre 1891 y 1904. Periodista y funcionario de profesión, Cavafis utiliza la poesía para demostrar su sensibilidad ante la cotidianidad de la vida. Con clara influencia de los parnasianos y simbolistas, la obra de dicho autor es exigente, madura, con elementos de la cultura grecolatina y en algunos casos existente de cierta ironía.

La sexualidad en la poesía de Cavafis toma una particularidad la cual me lleva a realizar dicho trabajo. Si bien a lo largo de sus poemas se llega a insinuar un poco de erotismo, sólo es en cinco poemas donde se aborda la homosexualidad. Dichas creaciones literarias nos presentan un escenario moderno o histórico que están unidos más con la sensibilidad que con el acto sexual mismo. Los poemas a tratar son: “A la entrada de un café”, “El escaparate de la tabaqueria”, “Una noche”, “Permanencia” e “Imeno”.

Cayetano Cantú, estudioso y traductor de la obra de Cavafis, nos menciona su opinión al respecto de la sexualidad y el homosexualismo en los poemas del autor:

Cavafis presenta la sexualidad como una parte de su amplia posibilidad de cambio e inestabilidad, y es aquí donde los poemas personales y los poemas políticos tienen una semejanza.

Cavafis habla exclusivamente del amor homosexual debido a que éste carece de la posibilidad siquiera de estabilización que da una institución como el matrimonio y deja ver la crueldad de los problemas inherentes a las relaciones humanas, que son representativas de la heterosexualidad.

El primer texto que comentaré será “A la entrada de un café”:

A LA ENTRADA DE UN CAFÉ

Algo que se dijo junto a mí

me hizo mirar a la entrada del café.

y vi un bello cuerpo, que parecía

como si Eros en su maestría lo hubiese creado,

formando cada parte felizmente,

levantando su altura escultural,

modelando tiernamente la cara,

y dando, con sólo un toque de sus dedos,

una bella impresión en la cejas,

seducción en los ojos,

e invitación en los labios.

En el poema anterior leemos en primera instancia la casualidad de la situación. El yo lírico se introduce al café. Es un algo que alcanza a escuchar lo que provoca volverse. ¿Cuántas veces no nos ha pasado que, cuando uno llega a un lugar, es interrumpida su acción por algo que ve o escucha? A través de los sentidos, el poema se va desarrollando. Primero nos encontraos con el oído, posteriormente es la mirada quien se centra en el cuerpo de un joven. Como es costumbre en su creación poética, Cavafis utiliza temas mitológicos, así como situaciones y personajes. En este texto, el autor hace una comparación, más bien, una alusión a la belleza del joven como si fuese una creación hecha por parte de Eros. A manera de la exphrasis, el poeta escribe el proceso del nacimiento del muchacho como si se le estuviera esculpiendo y, a manera de los retratos barrocos, se describe de la cabeza a los pies. Aquí el momento culmina en la seducción que emanan los ojos para llegar a la invitación de los labios.

El siguiente poema a tratar es “El escaparate de la tabaquería”

EL ESCAPARATE DE LA TABAQUERÍA

Estaban entre la muchedumbre

cerca del luminoso escaparate de la tabaquería.

Sus miradas se cruzaron por accidente,

tímidamente y con sobresalto expresaron

el ilícito deseo de su carne.

Dieron unos cuantos pasos sobre la acera,

Sonrieron y asintieron levemente.

Y después el carruaje cerrado…

La carnal cercanía de sus cuerpos,

la unión de sus manos, el encuentro de sus labios.

En este poema el yo lírico nuevamente participa como el que mira la acción. Si bien en otros poemas hay la interacción por parte del que observa y el que es observado, siempre son dos personas. Aquí el poeta ve a una pareja de jóvenes que se encuentran en el escaparate de la tabaquería. La visión toma fuerza una vez más por otra casualidad. Las miradas se entrecruzan entre las tres personas. Son miradas que denotan timidez por un lado y por otro la invitación a la carne. Nótese la manera en cómo Cavafis la expresa: “el ilícito deseo de la carne”. Pareciera que el mismo yo lírico censurara la acción pero no es el caso. Se vuelve cómplice de los dos amantes. Existe un rompimiento en el espacio y el tiempo marcado por el espacio tipográfico. Posiblemente ahora nos encontremos en la mente del yo lírico al fantasear con el encuentro sexual entre los dos jóvenes. Es sutil la forma en que lo enuncia: “La carnal cercanía de los cuerpos / la unión de sus manos, el encuentro de sus labios”. Nuevamente, Cavafis cierra el poema con el contacto de los labios.

La noche ahora tomará importancia en el siguiente poema. Ya no será la típica noche romántica que fue usada como recurso amoroso o como escenario de aquellas situaciones extrañas e inusuales para la razón, más bien es la noche que cubre una calle sucia que remitiría a las descripciones baudelerianas de París:

UNA NOCHE

La habitación era barata y sórdida,

escondida en los altos de una taberna equivocada.

Desde la ventana se veía la calle sucia y estrecha.

Desde abajo llegaban las voces de los obreros

jugando cartas y divirtiéndose.

Y allí, en la usada y ordinaria cama,

tuve el cuerpo del amor,

me embriagué con los rojos y voluptuosos labios.

Y ahora, cuando lo escribió después de tantos años,

solo en la casa, me embriagan otra vez.

En una habitación sórdida , sucia, nuevamente cerca de una taberna, donde se observa la suciedad de la calle y las voces de los obreros que se divierten al jugar con cartas, nos encontramos ante una cama particular. Es el espacio donde fue posible la consumación del amor; aparece la embriaguez del acto mismo. Los labios surgen otra vez, pero en esta ocasión ya no son los que invitan, sino que el poeta les da color y forma “rojos y voluptuosos labios”. Tampoco es el momento en ese preciso instante, sino que se vuelve un recuerdo que todavía le causa placer.

Con los tres poemas anteriores “A la entrada de un café” y “El escaparate de la tabaquería” y “Una noche” podemos leer y observar varias similitudes. La primera de ellas ese el juego espacial evidente. Como recurso lírico, se nos adentra en el espacio en los dos primeros versos y, posteriormente, conocemos la situación que da pie al poema. A través de casualidades, la acción de ver se vuelve de importancia. Otra de las similitudes es el remate del poema; los tres hacen referencia al beso. Por un lado está la alusión de que los labios invitan al contacto, por el otro ya es el acto mismo y al final el recuerdo que se vuelve presente.

Los siguiente dos y últimos poemas presentan una particularidad que es importante resaltar antes del comentario y análisis. Cavafis ya no sugiere los temas, sino que se vuelve, si se me permite la expresión, más atrevido en su forma poética.

PERMANECER

Debe de haber sido la una o la una y media

En un rincón de la taberna, tras la división de la madera,

aparte de nosotros, nadie.

La lámpara apenas iluminaba.

El mesero dormía cerca de la puerta.

Estábamos tan excitados que nada nos importaba.

Nuestras ropas entreabiertas…—no usábamos mucha

por el excesivo color del mes de julio.

Goce de cuerpos semidesnudos,

contacto rápido de pieles,

visión de lo que ocurrió hace veintiséis años

y que ahora permanece en el poema.

Dividido en cuatro partes marcadas por el espacio tipográfico, el yo lírico nos introduce en una hora en particular: la una o una y media. Sin embargo, no se especifica si es de la tarde o de la madrugada. Me atrevo a decir que es en la madrugada por la segunda estrofa. De nuevo es una taberna el espacio que usa el autor. Se encuentra sola salvo tres personas: el tabernero, otra persona y el yo lírico. Es aquí donde confirmaría que es en la madrugada porque el tabernero se encuentra dormido y la lámpara se está consumando. En un tercer momento el yo lírico introduce la excitación que sentían los dos y que no importaba si la explotaban en ese momento. El calor de los cuerpos se fusiona con el calor del ambiente. Por último es la relación por sí misma; no hay desnudez total, hay fricción rápida de los cuerpos y para sorpresa del lector es algo que paso a hace veintiséis años y cobra mucho mayor fuerza al ser grabado en el papel.

Por último nos encontramos ante el poema “Imeno”:

IMENO

“…El placer sensual enfermo

y adquirido en forma desviada

debería ser más apreciado;

raras veces se encuentra el cuerpo capaz de sentir

lo que se requiere:

enfermo y corrupto, proporciona

una intensidad erótica, desconocida a la salud…”

Extracto de una carta

escrita por el joven Imeno (de familia patricia),

célebre en Siracusa por su libertinaje

en los desenfrenados días de Miguel Tercero.

A manera de la “falsa autoría” se nos presenta este poema. Sólo me detendré en la primera parte del mismo, ya que es ahí donde se observa principalmente la sexualidad. Nos encontramos ante el énfasis de la intensidad de los momentos. Es evidente la situación de libertinaje dentro de las palabras que Imeno usa en su carta. El placer se vuelve enfermedad y es esta enfermedad que se adquirió por algo “desviado”. Es importante recordar que los libertinos utilizan esa expresión para sus gustos sexuales: “ser un desviado”. El estar enfermo y corrupto, sin embargo, son causantes de llegar al éxtasis del placer erótico.

 

Cavafis, Constantino, Poemas (1911-1933), México: UNAM, 1999.

————————-, Poemas ocultos, perdidos y olvidados, México: UNAM, 2000.

Reflexiones entorno a “La extraña muerte del capitancito Candelario” de Rosario Ferré

Posted in Ensayo, Reseña on marzo 13, 2012 by alanasm

Rosario Ferré, puertorriqueña de nacimiento, nos presenta en La extraña muerte del capitancito Candelario (Plaza y Janés, 1999) la historia de la “Gran Batalla de la Salsa” qué fue lo que aconteció y por qué el personaje principal es tan alabado. En la pequeña novela se vislumbran distintos temas al respecto de Puerto Rico y Estados Unidos. Me centraré sólo en los que se refiere a la independencia del país caribeño, así como la situación americana en dicho país.

Para empezar, es necesario enfatizar que a lo largo de la novela existe la referencia hacia la Metrópoli. En una primera instancia pareciera que se habla de la capital de la isla. Sin embargo, a lo largo de la lectura esa suposición se vuelve errónea. Es de Estados Unidos de quién se está hablando y Puerto Rico es una colonia de dicho país.

Rosario Ferré nos menciona que, en un futuro hipotético, Estados unidos ya no tiene interés por la isla caribeña. Leemos al principio de la novela: “el congreso de la nación había propuesto en ambas cámara  casi por unanimidad, la independencia para la isla de San Juan Bautisa.”

Más adelante afirma: “El Caribe, nos repetían los legisladores  en sus sesiones augustas, ya no les interesaba.”

¿Será posible que a Estados Unidos ya no le interese una “colonia”? En este sentido, parece que la isla tuvo su independencia sin un movimiento armado. Mi parecer es distinto con respecto a la simple independencia. Asemeja, más bien, una estrategia por parte de la Metrópoli. De acuerdo, podemos considerar un alejamiento político porque ya no estamos en periodo de colinas, bueno, eso quiero creer. Más bien sería un poder económico del que podemos hablar.

La soberbia fue aquella culpa que provocó que la Metrópoli accediera a dar la independencia. El Caribe pedía cada vez un pago mayor, como un tributo, para que exterminaran a los peces y demás ambiente exótico. Además que Puerto Rico se encontraba estratégicamente en un punto en donde el poder económico era lo importante. Rosario Ferré vuelve a plantear: “Los legisladores tenían muy presente el que la isla se encontraba estratégicamente situada rente al Canal de Panamá, situación geográfica que la convertía en centinela sin precio para los transatlánticos de la Metrópoli.”

De esta forma rectifico mi idea del gobierno económico por parte de Estados Unidos.

A la isla de San Juan se hace constante alusión como el “Cordero”. Con referencia al cristianismo, el término también significaría la obediencia por completo. Si bien, Estados Unidos no es culpable directo de la “Gran Batalla de la Salsa” hay una culpa inferida, ya que los ciudadanos de Puerto Rico buscan imitar las costumbres de la Metrópoli.

El Caribe, debido a su exagerada cantidad de materia prima y recursos naturales, se volvió un punto, más bien, una meta u objetivo para ocuparla y generar riquezas n torno a la naturaleza misma. De esta forma, se volvió una zona peleada y peligrosa. “El resultado de estas investigaciones fue la creación de un satélite centinela que, situado específicamente en la órbita sobre el canal, se encargaría en delante de supervisar la zona.”

De esta manera, Rosario Ferré nos remite a la situación de la Guerra Fría en donde el espionaje se realizaba por medio de satélites espaciales. Solución curiosa la que nos presenta la autora con respecto al peligro en el Caribe: “Todo movimiento enemigo contra los transatlánticos petroleros de la Metrópoli equivaldría en adelante el aniquilamiento atómico instantáneo de la isla o país que hubiese intentado el ataque.”

¿Por qué destruir la isla en vez de retirarse? Como la misma Metrópoli considera que no es la mejor opción es la decisión de darle la libertad a la isla.

Es interesante como la autora nos presenta un movimiento de libertad donde no existe una guerrilla de por medio, sino que es la misma ciudad “ocupadora” la que decide que su propia estadía sería causante de una revuelta. Por medio de la crítica a la Guerra Fría, al imperialismo y al American way of life, Rosario Ferré nos presenta un texto en donde las máscaras y la decisión de pertenecer a un partido político son importantes.